• 25 FEB 13
    Fistula anal – Absceso anal

    Fistula anal – Absceso anal

    El absceso anal es una acumulación de pus en la región perianal. La evolución de este absceso mediante la formación de una comunicación entre el canal del ano y la piel de alrededor del ano, por la que sale el pus, se denomina fístula anal y representa la cronificación del problema

    Se acepta que más del 90 por ciento de las infecciones del canal anal se originan en unas glándulas (criptas anales) que se localizan en el espesor del mismo.

    Es importante ser valorado por un coloproctologo que descarte otras causas más “raras” de infección (como enfermedad inflamatoria intestinal, tuberculosis, cuerpos extraños, tumores, traumatismos, tratamientos quimio-radioterápicos, etc.) y que tienen un tratamiento radicalmente diferente.

    Los dolores, habitualmente de características sordas y continuas en la zona perianal, acompañados de fiebre y escalofríos, son síntomas frecuentes en la fase aguda. La presencia de un bulto de aspecto rojizo y caliente en el margen del ano, es prácticamente diagnóstica.

    Cuando el absceso anal se “cronifica”, da lugar a la formación de una fístula. Es típica la presencia de un orificio al lado del ano, por el que sale el pus.

    La historia clínica y la exploración física diagnostican a la mayoría de los pacientes (fiebre, tumoración, rubefacción, emisión de pus, etc.). Sin embargo, cuando los abscesos se localizan internamente, no son tan evidentes sus manifestaciones clínicas. En estos casos, la realización de una ecografía endoanal puede identificar la localización exacta del proceso infeccioso.

    El tratamiento debe ser quirúrgico en la fase aguda, no siendo recomendable su demora. Se asocian antibióticos o antiinflamatorios, por el riesgo de progresión y propagación de la infección. De este modo, ante la presencia de una clínica compatible con sepsis perianal (infección generalizada de origen perianal), es recomendable la realización de un drenaje y evacuación del material purulento bajo anestesia local o general, si

    el absceso es grande.

    En caso de la formación secundaria de fistula anal (fase crónica) la única opción de curación definitiva es la cirugía. El tratamiento puede ser complicado debido al riesgo de incontinencia fecal que conlleva el acto quirúrgico, en función de la localización de la fístula Debe hacerse de manera electiva por un coloproctólogo, previo estudio y localización de los trayectos fistulosos, mediante ecografía endoanal o RNM.

    La cirugía con técnica Laser disminuye el dolor postoperatorio y reduce el tiempo de cicatrización.

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